AVSA EN LOS MEDIOS

Fecha: 12 agosto, 2019

El mercado de capitales es el termómetro de la política

La estabilidad política y el Mercado de Capitales van de la mano. Momentos de incertidumbre política no son mirados con buenos ojos por los inversores, básicamente porque se incrementan los riesgos. Disipada la incertidumbre política con señales de estabilidad, los mercados reaccionan positivamente. Como es sabido, los inversores se mueven siempre hacia mercados donde se percibe una mayor estabilidad. 

La política juega un rol decisivo en la evolución de los precios, una simple frase o anuncio puede hacer que los mercados se mueven en algún sentido. Por eso, todo inversor tiene que entender que es fundamental seguir de cerca las noticias no solo locales sino internacionales, ya que los mercados están muy interrelacionados.   

En Argentina el tipo de cambio, variable de mayor impacto en la economía y los mercados, está constantemente sujeto a los eventos políticos y a los principales anuncios del ámbito macroeconómico. A nivel internacional estos anuncios se relacionan con el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de los EE.UU; declaraciones de la Reserva Federal de EEUU (FED) de los EE.UU.; discursos de la cúpula dirigente del FMI; y/o anuncios del Banco Central Europeo, etc. Pero son las decisiones políticas lo que más afectan a la economía.

El rol clave del Estado

Es el Estado quien a través de sus políticas puede fortalecer el progreso económico y social de su población o puede obstaculizarlo. En todo estado hay fuerzas centrífugas que tienden a repartir el poder y fuerzas centrípetas que tienden a concentrarlo. La centralización y la descentralización pueden ser positiva o negativa. La centralización positiva tiene que ver con instituciones nacionales fuertes, por ejemplo: el Estado de derecho, la seguridad jurídica, el respeto a la propiedad privada e intelectual, la seguridad personal, la infraestructura y la comunicación, la democracia y buenos servicios públicos. La centralización negativa tiene que ver con gobernantes fuertes, con el monopartidismo, el presidencialismo, la concentración de poder en las personas no en las instituciones.

La descentralización positiva es el reparto del poder político y económico con un fin de bien común. Los ejemplos positivos son: el comercio internacional, el pluralismo, el Poder judicial fuerte e independiente del Ejecutivo, un parlamento o congreso plural, los derechos de minorías, los medios de comunicación independientes, las cámaras empresariales, los sindicatos democráticos, un sistema educativo de calidad y las organizaciones civiles. La descentralización negativa, por el contrario, destruye el Estado de derecho. 

En un ambiente de inestabilidad, el riesgo y la inseguridad de la rentabilidad de determinados proyectos de inversión se pone en tela de juicio: es una razón bastante lógica desde el punto de vista de un inversor. Si el inversor tiene dudas acerca de dónde invertir su dinero para generar valor, posiblemente en países con ambientes políticos inestables o de incertidumbre saque sus inversiones o se abstenga de invertir.

Mientras más argentinos inviertan en el mercado de capitales local, menos dependientes seremos de los más volátiles flujos internacionales de capital. Debemos evitar el estrangulamiento del mercado. Es crucial promover el ingreso al mercado de todo tipo de empresas, sobre todo de pymes del interior del país. Es prioritario pasar de un mercado de unos pocos a uno popular y de uno especulativo a otro que financie el crecimiento de la producción y el empleo. Argentina necesita una banca pública que sea un aliado y socio estratégico de las empresas, con una mirada de largo plazo y enfocado en proveer los mejores y más modernos instrumentos financieros que contribuyan a maximizar la producción, el empleo y los salarios.

Gustavo Viturro

Consejo de Asesores

Argentina Valores SA